ALFONS KEMMER
Jesús entregó buena parte de su mensaje en parábolas. Sus primeros oyentes le entendían sin necesidad de muchas explicaciones. Pero, cuando hubo que comunicar el mensaje a gentes de otras culturas o enfrentadas a nuevas situaciones (como ya era el caso cuando escribían los evangelistas), fue preciso tener en cuenta los nuevos datos sociales, culturales y eclesiales, de forma que la Buena Noticia de Jesús incidiera en la vida real de los nuevos destinatarios. Los actuales conocimientos bíblicos nos ofrecen la posibilida de acceder al sentido original de las parábolas y al pensamiento que Jesús tenía la proponerlas. Por lo mismo, nos ponen también en situación de entenderla tal y como salieron de boca de Jesús y de entender también cómo los evangelistas las desarrollaron o concretaron para los oyentes que ellos tenían ante sí.